No molestes al gato

Este pajarito decidió molestar a un gato que andaba en el jardin.
Y el gato al principio tranquilo, deja que el pajarito juegue, pero después de un rato se enoja y reacciona.
Las cosas no resultaron tan bien para la pequeña ave.
Esto nos demuestra el dicho que dice: “No te pongas a las patadas con Sansón”.